• EL SÍNDICO 2012 Y EL PÁJARO ORIOL, PROTAGONISTAS DEL 17 DE JULIO ORIOLANO

[17/07/2012]

El día del Pájaro rememora la leyenda que cuenta que en 1242 la Armengola y un grupo de cristianos del Rabaloche tomaron el castillo moro bajo la protección y guía de santas Justa y Rufina, que aparecieron en la oscura noche del 17 de julio de hace 770 años.

Cuando terminaron de tañer las campas del añejo reloj de la vetusta torre de la iglesia de las santas Justa y Rufina se abrieron los balcones del Ayuntamiento para, concentradas todas las miradas y palpitando al unísono todos los corazones, los oriolanos pudieran ver y aclamar a su Señera, a su bandera, a su emblema, en definitiva a su Pájaro Oriol.

Himno Nacional, 21 salvas de honor y aplausos de los miles de festeros y no festeros que se agolpaban a los pies de la Casa Consistorial. Tras esto vinieron los discursos del Alcalde y del Síndico 2012, Manuel Hernández Terrés. El Primer edil destacó la humildad y el trabajo, constante y callado, del que fuera concejal de cultura durante la legislatura 2003-2007. El Síndico, por su parte, habló en un tono muy pedagógico y didáctico sobre los valores que como docente ha intentado transmitir a sus alumnos y practicar en su vida pública, como político, y privada, como esposo y padre. También reivindicó la declaración de 2013 como Año de Teodomiro con motivo de cumplirse el aniversario del Pacto entre los visigodos y los musulmanes, hace ya 1300 años.

Tras esto el Síndico besó la bandera, como símbolo de fidelidad y compromiso a Orihuela, se interpretó el Himno de la Comunidad Valenciana y finalizó el acto con el popular pasodoble “Paquito el Chocolatero” que dio paso a las verbenas, conciertos y bailes en los distintos cuarteles y kábilas.

El amanecer sorprendió a muchos festeros en sus comparsas. La cita anual de la mañana del 17 de julio es madrugadora y las 9:30 horas se inició el estricto protocolo de bajada del Oriol desde el balcón municipal. Nuevamente se hizo presente el estruendo de las salvas de honor a la bandera, el himno nacional y los vítores de los festeros que ya se preparaban para pasar un día caluroso y alegre. Con el Oriol en las manos de Manuel Hernández Terrés se inició el camino hacia la Catedral, donde los Piratas recogieron a las Santas Patronas de la Ciudad. A la procesión de vuelta se incorporó el Cabildo de la Catedral y su Deán-Presidente.

Pasadas las 10:30 horas de la mañana llegaron, Santas y Pájaro, hasta el templo parroquial entrando por la Puerta de las Gradas (principal). Ubicados los cargos festeros y el la Corporación Municipal dio inicio la Misa de la Reconquista. Fue presidida por el Vicario Episcopal y Deán de la Catedral, M.I. Sr. D. José Antonio Gea Ferrández, y co-presidida por el Arcipreste de la Ciudad, Rvdo. Sr. D. José Antonio Moya, y por el predicador del sermón de la Reconquista, Rvdo. D. Miguel Ángel Marcos Botella que este año une a su condición de sacerdote católico el título de Sidi Abdelazí otorgado por su comparsa.

Durante el transcurso de la Eucaristía se produjo uno de los momentos más simbólicos y emotivos de la jornada. La inclinación de la Enseña oriolana ante Dios en el momento de la consagración.  Así se volvió a cumplir la tradición de que el Oriol sólo se inclina ante Dios y el Rey. Finalizada la Misa se interpretó el himno de acción de gracias “Te Deum”. El coro parroquial de santas Justa y Rufina, dirigido por Ignacio Soto Sáez, fue el encargado de solemnizar la celebración.

El caluroso pasacalles del Pájaro se desarrolló a partir de las 12:00 horas. Nuevamente los festeros inundaron las calles de alegría, jolgorio, gritos de ¡agua, agua! y bailes de pasodobles y marchas cristianas.

La salida del Oriol de la iglesia se hizo por la Puerta de la Reconquista, haciendo honor a su nombre en un día tan señalado en el que se recordamos el DCCLXX aniversario de la toma de Orihuela por los cristianos. Un volteo general de las solemnes campanas de santa Justa pusieron el broche final a la liturgia religiosa.

La llegada al monumento dedicado a la Armengola en el Barrio de Capuchinos fue parada obligatoria. Ofrenda de una corona de laurel, imposición de cintas con las banderas de España y del Vaticano e himno de la Comunidad Valenciana fueron los momentos clave, junto a las fotos de rigor de los cargos, Junta Central y Corporación Municipal.

Pasadas las 15:00 horas de la tarde volvió a subir el Pájaro al balcón del Ayuntamiento en el que permanecerá hasta la medianoche, momento en el que será guardado y custodiado en el salón que lleva su nombre dentro del Consistorio. Allí, desde su atalaya particular, verá pasar los acontecimientos de un Pueblo que aclama lo que representa: la unión de todos los oriolanos y oriolanas  sin distinción.

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